Reflexología Podal en rotura de peroné


Este es mi primer artículo en mi blog, lo haré lo mejor que pueda, porque desde luego que esto es un gran desafío para mí, no soy muy buena en esto de las “tecnologías” pero siento una gran alegría y necesidad por otra parte de contar cosas que como terapeuta me hacen sentir muy orgullosa de esta profesión, del trabajo realizado y de los resultados obtenidos. Pido disculpas por adelantado por los posible errores y demás cosillas… pero creo que lo importante es el fondo y la intención, que os aseguro que es la mejor. También doy gracias especialmente a Arancha Figueroa por permitirme contar su historia y compartirla con vosotros.

 

Arancha es una fantástica mujer, paciente, cliente y amiga, amante de las terapias Naturales desde hace años, hemos trabajado juntas muchos aspectos suyos, tanto físico como emocionales, mujer consciente de sus procesos, vital y amante de la naturaleza y los viajes.

 

En Semana Santa del año 2017 viaja junto a un grupo de amigas a Asturias a una bella zona de la costa, deciden hacer una salida hacia los acantilados en una zona de playa, es un bonito día y la excursión les llena de ilusión por la belleza del lugar, todo trascurre con normalidad, hasta que, en una zona escarpada, bajando para esa playa, da una mala pisada y se rompe el peroné. Ella me cuenta días después lo terrible que fue ese momento, el dolor era indescriptible, el sonido de su hueso al fracturar, la hizo estremecer las entrañas y en ese momento supo que algo muy malo le había ocurrido y que lo que venía después de todo eso no iba a ser fácil. Las siguientes horas fueron casi un infierno, puesto que por el terreno en el que se encontraban que era de difícil acceso, era complicado. En cuanto a la atención sanitaria, se barajó incluso un posible salvamento en helicóptero, pero finalmente pudieron acceder al lugar operarios de los bomberos, para poderla auxiliar y sacarla de allí al cabo de las 3 horas.

 

El pie por momentos se inflamaba extraordinariamente y el dolor era tremendo, el tiempo no corría a su favor… fue atendida en el Hospital de Arriondas con diagnóstico de rotura de peroné, la sugirieron un traslado lo más rápido posible a Madrid, para ser intervenida. La parte emocional ya empezaba a cobrar suficiente importancia en todo esto.

Ante este tipo de situaciones nos autocastigamos y de qué manera ¡¡, con cientos de preguntas, ¿Por qué a mí? ¿Y ahora que va a pasar? … He estropeado las vacaciones de mis amigas … ¿y ahora el trabajo? … Soy muy torpe … tenía que haber tenido más cuidado…. Y MUCHAS COSAS MAS …. Todo esto, lógicamente no beneficia nada la situación física por la que atravesamos, haciéndonos sentir mucho peor de los que estamos, todo se magnifica y se torna de una gran oscuridad.

 

La intervención se lleva a cabo días después en Madrid, resulta complicada porque la rotura es grande, a favor contamos, que es una rotura limpia y se opta por poner una placa de sujeción en el hueso. Como es normal, tanto el pie, el tobillo y la pantorrilla están muy inflamados, empieza el reposo absoluto durante 6 semanas, pasado ese tiempo, puede comenzar a plantar el pie suavemente durante algunos ratos al día y poco a poco a recobrar “algo de normalidad” después de 3 meses muy difíciles por la falta de movilidad, empieza a caminar con muletas durante algunos ratos, el proceso está siendo muy lento, hay mucha inflamación y dolor aún en la zona. Tiempo después comienza la rehabilitación, muy despacio comienza a mejorar la movilidad, pero cuesta bajar la inflamación.

 

 

 

 

Yo hago un seguimiento junto con ella de todo este proceso, estamos muy en contacto, yo sé la confianza que ella tiene en las terapias y en la Reflexología, pero de momento no hemos podido hacer nada, imposible tocar esa zona,  la fisioterapia sigue haciendo  su trabajo que es muy importante, mejorando poco a poco, pero nos empezamos a dar cuenta, que en algún momento algo no está llevando el curso que nos gustaría, hay algo menos de inflamación, pero hay mucho edema y vemos como la mejoría se va deteniendo por este motivo. En ese momento, decidimos que es el momento de dar paso a la Reflexología para que acompañando a la fisioterapia, veamos claramente más avance en el pie ¡¡¡ Y así fue¡¡¡

 

 

El trabajo con Reflexología fue suave inicialmente, necesitábamos drenar muy bien el pie, la Reflexología dispone de ciertas técnicas específicas para realizar este trabajo, la movilización del pie/tobillo conjuntamente con técnicas de drenaje y vaciado son verdaderamente necesarias y altamente efectivas en este caso; liberar estructuras y profundizar sobre los tejidos, trabajar sobre zonas reflejas es de vital importancia para la mejoría. Hicimos sesiones semanales al principio y poco tiempo el cambio fue notable, especialmente después de cada sesión el pie estaba mucho mejor, Arancha se sentía muy liberada y con bastante ligereza, los efectos se mantenían casi de una semana para otra en la mayoría de las ocasiones, cuando terminó las sesiones de rehabilitación, continuamos con nuestro trabajo, viéndonos periódicamente y cada semana el pie perdía volumen y ganaba movilidad. Trabajamos también, sobre la cicatriz, porque aparte de los tejidos adheridos que limitan la movilidad de la zona, es importante no pasar por alto que cualquier cicatriz, deja una “huella” a nivel energético y físico que merece ser considerada.

 

 

A día de hoy después de tener constancia, que para mí es lo más importante en cuanto al tratamiento, fuerza de voluntad, confianza, ganas de recobrar su vida normal y muchas cosas más por parte de Arancha, que todo sea dicho, ha hecho un fantástico trabajo con ella misma, puesto que ha sido fuerte en todo momento y positiva, ha conseguido prácticamente la total recuperación, seguimos con nuestras sesiones, porque todavía tenemos un poquito de trabajo pendiente pero ya muy poco, también estamos combinándolo con Naturopatia y toma los suplementos apropiados para su total recuperación.


Como Reflexóloga, me siento muy orgullosa y agradecida en primer lugar de Arancha, que siempre me dio carta blanca para hacer mi trabajo y confió en mí, en segundo lugar, de la Reflexología, terapia maravillosa donde las haya, que me permite trabajar a un nivel profundo tanto físico como energético, con unos resultados brillantes.

 

¡¡Vamos Arancha que ya no nos queda nada, gracias¡¡¡

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